
No debemos dejarnos engañar por la apariencia modesta de la manzana. Ha permanecido en la historia del hombre desde los tiempos de la Creación como el símbolo determinante de la condición humana. Dios puso a Adán y Eva en el Jardín del Eden (Génesis 2.9) y el Paraíso. Para probar su fidelidad y obediencia les dio el mandato de comer los frutos de todos los árboles del huerto, excepto comer del árbol de la vida. La serpiente utilizó la manzana, que era el fruto del árbol para seducir a la virgen Eva. Ella comió del fruto prohibido y pensó: “que era bueno para comer y agradable para los ojos” (Génesis 3.6) Como era un fruto codiciable para alcanzar la sabiduría le dio de comer a Adán provocando la expulsión del Paraíso y la desgracia humana. Pero quizás la mayor tragedia ha sido que la manzana perdió totalmente sus cualidades, ya no se encuentra en ella resabio alguno de sabiduría, ni siquiera de pecado. Para rescatar en algo su antiguo prestigio presento esta receta de “Manzanas al Vino” que tienen alguna relación con el Mal al recordarnos las suculentas manzanas al vino que se servían en los restaurantes italianos de Nueva Yoirk, y un acercamiento a la lujuria que provoca la crema que se esparce por su piel
Para 4 personas
4 manzanas de buen tamaño
50 gr. de mantequilla
1 palo de canela en polvo
50 gr. de almendras
½ limón
2 cucharadas de azúcar
2 cucharadas de agua
1 copa de vino tinto
Lavar las manzanas sin pelarlas y quitarles el corazón con un cuchillo de punta que permita redondearla. Colocar las manzanas en una fuente untada con mantequilla. Ponerla al horno a fuego moderado. Mezclar en una olla el zumo de limón con el agua. Añadir el azúcar y colocar las manzanas al azúcar y el palo de canela. Revolver y colocarlo sobre el hueco de las manzanas agregando un trozo de mantequilla. Volver la fuente al horno regar las manzanas con el jugo que van soltando, repetir esta operación un par de veces. Estarán listas en 25 minutos. Pincharlas con una aguja para comprobar si están bien cocidas en el interior. Sacarlas del horno y espolvorearlas con las almendras. Acompañarlas con la crema
Preparando la crema:
3 yemas de huevo
½ litro de leche
3 cucharadas de azúcar
1 palo de vainilla
1 cucharada de maicena
En una cacerola pequeña calentar la leche con el palo de vainilla. Ponerlo al baño Maria y agregar las yemas con el azúcar batiendo. Verter la leche caliente poco a poco removiendo constantemente hasta conseguir la textura de una crema ligera. . servir como acompañamiento de las manzanas
