Curiosamente, la más castizas de las recetas no es española sino belga, la inventó Lancelot de Casteau a finales del siglo XVI. Aparece en el rarísimo libro “Overture de Cuisine” escrito por este cocinero belga y publicado en Lieja en 1604. Lancelot llama a la patata “tartufola”, horrible nombre con que la bautizó el botánico Cassius.
Lancelot de Casteau fue cocinero de tres obispos de Lieja; Monseñor Robert Berghes, conde de Walhein, el cardenal Gerard de Groesboeck y del príncipe Ernesto de Baviera, también arzobispo de Colonia.
La receta de Lancelot de Casteau (1604).
“Tomad las patatas en rodajas y ponedlas a freir en mantequilla, con mejorana picada y perejil. Después coged cuatro o cinco yemas de huevo batidas con un poco de vino y echadlas encima friendo, sacad del fuego y servir así”.
